Segunda parte
1ª Semana
CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO
Las oraciones, exámenes, reflexiones, actos de renuncia de nuestra propia voluntad, de arrepentimiento por nuestros pecados, de desprecio propio, realizado todo a los pies de María, ya que por Ella esperamos la luz para conocemos a nosotros mismos. Junto a Ella, podremos medir el abismo de nuestras miserias sin desesperar.
Debemos emplear todas nuestras acciones piadosas en pedir
un conocimiento propio y el arrepentimiento de nuestros pecados: y debemos
hacer esto con espíritu de piedad. Durante este período, consideraremos tanto
la oposición que existe entre el espíritu de Jesús y el nuestro, como el
miserable y humillante estado en que nos han reducido los pecados. Además,
siendo la verdadera devoción una manera fácil, corta, segura y perfecta para
llegar a esa unión con Nuestro Señor, que es la perfección a la imitación de
Cristo. Entraremos decididamente por este camino, firmemente convencidos de
nuestra miseria e incapacidad. Pero, ¿cómo conseguir esto sin el conocimiento
de sí mismo?
ORACIONES DEL DÍA 13º.
Acaeció que, hallándose Él orando en cierto lugar, así
que acabó, le dijo uno de los discípulos: Señor, enséñanos a orar, como también
Juan enseñaba a sus discípulolos. Él les dijo: Cuando oréis, decid: Padre,
santificado sea tu nombre; venga tu reino; danos cada día el pan cotidiano; perdónanos
nuestras deudas, porque también nosotros perdonamos a todos nuestros deudores,
y no nos pongas en tentación.
Y les dijo: Si alguno de vosotros tuviere un amigo y
viniere a él a medianoche y le dijera: Amigo, préstame tres panes, pues un
amigo mío ha llegado de viaje y no tengo qué darle. Y él, respondiendo de
dentro, le dijese: No me molestes; la puerta está ya cerrada y mis niños están
ya conmigo en la cama; no puedo levantarme para dártelas. Yo os digo que, si no
se levanta y se los da por ser amigo suyo, a lo menos por su desvergüenza se
levantará y le dará cuanto necesite. Os digo, pues: Pedid y se os dará; buscad
y hallaréis; llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, y quien busca
halla, y al que llama se le abre. (San Lucas, cap. 11, 1-10)
** *
LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, íd.
Dios, Espíritu Santo, íd.
Trinidad Santa, un solo Dios, íd.
Espíritu que procede del Padre y del Hijo, ilumínanos y santifícanos.
Espíritu del Señor, que al comienzo de la
creación planeando sobre las aguas las fecundaste íd.
Espíritu por inspiración del cual Han hablado
los profetas. íd.
Espíritu cuya unción nos enseña todas las
cosas. íd.
Espíritu que das testimonio de Cristo. íd.
Espíritu de verdad que nos instruyes sobre
todas las cosas. íd.
Espíritu que sobreviene a María. íd.
Espíritu del Señor que llena todo el orbe. íd.
Espíritu de Dios que habita en nosotros. íd.
Espíritu de sabiduría y de entendimiento. íd.
Espíritu de consejo y de fortaleza. íd.
Espíritu de ciencia y de piedad. íd.
Espíritu de temor del Señor. íd.
Espíritu de gracia y de misericordia. íd.
Espíritu de fuerza, de dilección y de
sobriedad íd.
Espíritu de fe, de esperanza, de amor y de
paz. íd.
Espíritu de humildad y de castidad. íd.
Espíritu de benignidad y de mansedumbre. íd.
Espíritu de multiforme gracia. íd.
Espíritu que escrutas los secretos de Dios. íd.
Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos inenarrables.
íd.
Espíritu que descendiste sobre Cristo en
forma de paloma. íd.
Espíritu en el cual renacemos. íd.
Espíritu por el cual se difunde la caridad en
nuestros corazones. íd.
Espíritu de adopción de los hijos de Dios. íd.
Espíritu que en lenguas de fuego sobre los
apóstoles apareciste. íd.
Espíritu con el cual fueron los apóstoles henchidos.
íd.
Espíritu que distribuyes tus dones a cada uno como quieres. íd.
Sednos propicio, perdónanos, Señor.
Sednos propicio, escúchanos, Señor.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado. íd.
De tentaciones e insidias del demonio. íd.
De la presunción y desesperación. íd.
De la resistencia a la verdad conocida íd.
De la obstinación y de la impenitencia. íd.
De la impureza de la mente y del cuerpo. íd.
Del espíritu de fornicación. íd.
De todo espíritu del mal. íd.
Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo.
Te rogamos
óyenos.
Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán. íd.
Por tu advenimiento sobre los discípulos. íd.
En el día del juicio, nosotros pecadores. íd.
Para que así como vivimos del Espíritu, obremos
también por Él. íd.
Para que recordando que somos templo del
Espíritu Santo, no lo profanemos. íd.
Para que viviendo según el Espíritu, no
cumplamos los deseos de la carne. íd.
A fin de que por el Espíritu mortifiquemos
las obras de la carne. íd.
Para que no te contristemos a Ti, Espíritu Santo de Dios. íd.
Para que seamos solícitos en guardar la
unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. íd.
Para que no creamos a todo espíritu. íd.
Para que probemos a los espíritus si son de Dios. íd.
Para que te dignes renovar en nosotros el
espíritu de rectitud. íd.
Para que nos confirmes por tu Espíritu
soberano. íd.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, perdónanos,
Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, escúchanos,
Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, ten piedad de
nosotros.
Oración:
Asístanos, te pedimos Señor, la virtud del Espíritu Santo,
que purifique clemente nuestros corazones, y nos preserve de todo mal. Te lo
pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amen.
Letanía de Nuestra Señora
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo. íd.
Dios Espíritu Santo. íd.
Trinidad Santa un solo Dios. íd.
Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios. íd.
Santa Virgen de las vírgenes. íd.
Madre de Cristo. íd.
Madre de la Iglesia. íd.
Madre de la divina gracia. íd.
Madre purísima. íd.
Madre castísima. íd.
Madre inviolada. íd.
Madre virgen. íd.
Madre inmaculada. íd.
Madre amable. íd.
Madre admirable. íd.
Madre del buen consejo. íd.
Madre del Creador. íd.
Madre del Salvador. íd.
Virgen prudentísima. íd.
Virgen digna de veneración. íd.
Virgen digna de alabanza. íd.
Virgen poderosa. íd.
Virgen clemente. íd.
Virgen fiel. íd.
Esclava del Señor. íd.
Espejo de justicia. íd.
Trono de sabiduría. íd.
Causa de nuestra alegría. íd.
Vaso espiritual. íd.
Vaso honorable. íd.
Vaso insigne de devoción. íd.
Rosa mística. íd.
Torre de David. íd.
Torre de marfil. íd.
Casa de oro. íd.
Arca de la alianza. íd.
Puerta del cielo. íd.
Estrella de la mañana. íd.
Salud de los enfermos. íd.
Refugio de los pecadores. íd.
Consoladora de los afligidos. íd.
Auxilio de los cristianos. íd.
Reina de los ángeles. íd.
Reina de los patriarcas. íd.
Reina de los profetas. íd.
Reina de los apóstoles. íd.
Reina de los mártires. íd.
Reina de los confesores. íd.
Reina de las vírgenes. íd.
Reina de todos los santos. íd.
Reina concebida sin mancha original. íd.
Reina asunta a los cielos. íd.
Reina del Santísimo Rosario. íd.
Reina de la familia. íd.
Reina de la paz. íd.
Reina de los esclavos de amor íd.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, perdónanos,
Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, escúchanos,
Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, ten
misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que nos hagamos dignos de las promesas de Nuestro
Señor Jesucristo.
Oración:
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre
de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión gloriosa de Santa María, la
Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo, y concédenos las alegrías del cielo.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Ave Maris Stella
Salve, Estrella del mar,
Madre, que diste a luz a Dios,
quedando perpetuamente Virgen,
feliz puerta del cielo.
Pues recibiste aquel Ave
De labios de Gabriel,
ciméntanos en la paz,
trocando el nombre de Eva.
Suelta las prisiones a los reos,
da lumbre a los ciegos,
ahuyenta nuestros males,
recábanos todos los bienes.
Muestra que eres Madre,
reciba por tu mediación nuestras plegarias
el que nacido por nosotros,
se dignó ser tuyo.
Virgen singular,
sobre todos suave,
haz que libres de culpas,
seamos suaves y castos.
Danos una vida pura,
prepara una senda segura,
para que, viendo a Jesús,
eternamente nos gocemos.
Gloria sea a Dios Padre,
loor a Cristo altísimo
y al Espíritu Santo:
a los tres un solo honor. Amén.
***
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