Al fin de los 33 días de preparación se confesarán y comulgarán. Los que no puedan por la cuarentena, harán la confesión y la comunión lo antes posible.
Si han podido comulgar, después de la comunión o después de la santa misa, recitarán la formula de consagración. Si no han podido comulgar por la cuarentena, recitarán la fórmula de consagración en una iglesia o en un lugar de la propia casa, con mucha devoción, y en la medida de lo posible delante de una imagen de la Virgen.